
Un día como hoy, pero de 1983 comenzó a comercializarse el primer CD junto con el primer reproductor, el Phillips CD100. Los primeros títulos grabados en discos compactos fueron la Sinfonía Alpina de Richard Strauss, los valses de Fréderic Chopin interpretados por Claudio Arrau y el álbum Los visitantes de ABBA.
Hace algunos años Bill Gates vaticinó la desaparición del CD del mercado, pero aún hoy, pese a la irrupción de los reproductores mp3, sigue siendo el formato favorito de las compañías disqueras, además de ser todavía utilizado como soporte en su versión CDROM; personalmente, creo que pasará mucho tiempo antes que la fidelidad y máxima calidad de sonido de un CD sea superado por otra tecnología.

Curiosidades del CD
Sony y Phillips son propietarias de la patente, y en 1979 tomaron decisiones clave para el desarrollo de esta tecnología, como su tamaño: 115 milímetros de diámetro, entonces era suficiente para almacenar una hora de grabación, y el diámetro de la perforación central de los discos compactos fue determinado en 15 mm, cuando entre comidas, los creadores se inspiraron en el diámetro de la moneda de 10 centavos de florín de Holanda. En cambio, el diámetro de los discos compactos, que es de 5″, corresponde a la anchura de los bolsillos superiores de las camisas para hombres, porque según la filosofía de Sony, todo debía caber allí.
Al poco tiempo de salir al mercado, los ingenieros de Sony lograron ampliar la duración del CD a 74 minutos. Cuenta la leyenda que el CD puede albergar 74 minutos por la amistad entre el presidente de Sony, Norio Ohga, y el compositor Herbert von Karajan, ya que ambos eran muy aficionados al pilotaje comercial. Este último le exigió al entonces mandamás de la empresa nipona que necesitaba que al menos pudiera albergar su pieza favorita, la novena sinfonía de Beethoven, que duraba esos 74 minutos.
La real academia española propone llamarlo en español cederron.
En 1985, el grupo Dire Straits, fue el primer grupo en adoptar el CD como soporte exclusivo para sus producciones musicales, y se olvidó de los vinilos. Por aquel entonces, los títulos disponibles en disco óptico eran apenas un millar. Su álbum “Brothers in Arms” fue grabado completamente con tecnología digital.
Cuando el pianista chileno Claudio Arrau grabó uno de los primeros CDs para Polygram los sonidistas descubrieron que gruñía y jadeaba cuando estaba tocando. En los discos de vinilo jamás se oía eso, pero en los CD, gracias a su calidad de sonido, se escuchaba claramente.




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